CULTURA “CO” Y EL EQUIPO COLABORATIVO

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En un mundo tan competitivo como puede llegar a ser la comercialización, crear alianzas interpersonales es un reto muy necesario.

¿Por qué? Porque como bien dice Esopo en su fábula “El viejo y sus hijos”: “Todo poder es débil salvo si permanece unido

No sé si Esopo estaría pensando en la necesidad de la Co-Cultura en la industria, pero el mundo de los negocios debería tomar en consideración la buena sabiduría de Esopo.

Las organizaciones ya no pueden funcionar bajo parámetros internos cuyo rendimiento se base en la competencia entre sus miembros. Tampoco debería haber empleadas ni empleados que aún defienden argumentos como que, con una zancada a tiempo se escalan posiciones, ya que no generan ningún aporte positivo para sus corporaciones. Y personas convencidas de que el sumatorio de sus ventas tiene igual -o más- valor en la cuenta de resultados de su compañía, (y en la percepción de sus jefas y jefes) que la suma de las ventas del conjunto, tienen que plantearse, ipso facto, un cambio radical de mentalidad.

Lamentándolo mucho, y sírvase de advertencia, en plena Era del Conocimiento y de la Información, las zancadillas sólo consiguen retrocesos diferidos difíciles de pulir y, organizaciones con filosofías arcaicas y obsoletas quedarán estancadas en eras industriales y jerárquicas abocadas, más a corto que a medio plazo, al fracaso más absoluto.

En las actuales estructuras empresariales la fusión de fuerzas debería seguir una línea horizontal. Las y los gerentes funcionales y de equipo tienen que ser solamente “uno más”. Infinidad de publicaciones sobre habilidades directivas comparan el trabajo de equipo con el de una orquesta sinfónica. No hay mejor ejemplo. El director o directora de la misma está, al igual que nosotros, en frente de sus músicos. Sabe que debe potenciar sus individualidades para lograr el mayor rédito de toda la agrupación y, es por eso, que se coloca estratégicamente para conseguir esa visión global que le permita asegurar su labor de guía. No destaca ni sabemos quién es, pero le vemos conduciendo la música a través de suaves movimientos y compases. De él o ella depende que suene una hermosa y afinada melodía. ¿Y los músicos? Los músicos con sus instrumentos de viento, de metal, de percusión, de cuerdas… construyen la obra maestra. Todo suena al unísono. Un gran trabajo sinfónico. Y reman en una sola dirección. La dirección de conseguir el OBJETIVO.

Italy Talgam, uno de los grandes directores de orquesta, es también un referente a nivel mundial en liderazgo. En su libro “El maestro ignorante” expone que la mejor forma de estimular y dejar desarrollar la potencialidad de las personas es ser un ignorante. Un buen líder debe ayudar a que emerjan entre sus miembros todas sus habilidades y, esto se consigue a través de la colaboración y coparticipación. “Sólo así se consigue una orquesta perfectamente ensamblada’”

En el mundo de la empresa, y concretamente en el comercial, nuestra mentalidad ha de estar basada en esta idea de coculturalidad. Tu lugar de trabajo, seas tú el titular o labores en negocios ajenos, es tu Comunidad y el éxito de la misma está en conseguir que todas las interesadas y todos los interesados se vean como cimientos de ella. La CO-Cultura es el hormigón que debe unir esta estructura. ¿Cómo? Tan sencillo y tan complejo como crear vínculos de interrelaciones humanas. Debes pensar en equipo, vivir en equipo y luchar en equipo. Dejarás, muchas veces, que otras personas den un paso superior al tuyo porque sabes que, con ese movimiento hay una batalla ganada y se conseguirá cerrar una venta, un servicio o un contrato. Esta es la mentalidad CO: Cocrear, colaborar, cotrabajar… Y es la única herramienta que sirve, hoy en día, en las organizaciones como motor de progreso.

Para ello, debes aplicar la inteligencia colaborativa y entender que la riqueza está en la diversidad de ideas y de enfoques de cada individuo y conseguirás destacar con respecto al entorno que te rodea. Irás un paso por delante de los demás. Porque aprender a pensar juntas y juntos es empezar a dar forma a tu empresa Co. No crear muros entre departamentos, entre secciones, entre procesos, y escapar de egos y despotismos con el único objeto de nutrir a la Comunidad que tú sustentas y que te sustenta. Bajar varios escalones de pirámides inexistentes en la vida real y pisar el suelo. Allanar el camino de todas y todos y saber escuchar porque como bien decía Henry Ford, que de empresas sabía un rato:

“Llegar juntos es el principio; mantenerse juntos es el progreso; trabajar juntos es el éxito”.

Ana Fernández Valado

Economista. Miembro nº 311 de EMK – expertos en Marketing y Comercialización del Consejo General de Economistas

Fotos: mohamed_hassan, Alexas_Fotos y marybettiniblank

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